Una dirección. Cuatro apartamentos.
Un edificio rebosante de energía.
Y un visitante extraordinario que está
a punto de cambiar sus vidas para siempre...
66 de la calle Star.
Es Marian.
Es Magia.

Ese es el parco y aburrido -incluso un poco pretencioso por las últimas dos palabras- resumen que se lee (si se consigue, porque han puesto unas letras verdes sobre un fondo rojo brillante que es una pesadilla para los ojos con según qué iluminación) en la contraportada de LA ESTRELLA MÁS BRILLANTE, de Marian Keyes.

En un tiempo récord de ocho días, me he leído las 584 páginas. La verdad es que no pensaba cogerlo hasta más tarde (el lanzamiento fue el 12 de Febrero si no recuerdo mal), pero sucumbí. Soy débil (ningún secreto a estas alturas). Estaba taaaaaaaaaaaaan apetecible en las estanterías de la FNAC que no pude resistirme. Y ya que lo tenía en casa...

Lo que dice la contraportada es escaso, prácticamente no pone nada, vamos. Si quieres una contraportada de verdad, de las que resumen algo, tienes que ir a la solapa interior de la contraportada, y ahí, con unas más legibles letras blancas sobre fondo negro, se puede tener una idea general de lo que te espera entre las páginas...
Bienvenidos al 66 de la calle Star.

En el ático vive Katie, jefa de relaciones públicas de una discográfica, que pasa sus días lidiando con estrellas del rock venidas a menos y pensando cuánta tarta de queso necesitaría comer para suicidarse.

Debajo de ella, comparten piso dos polacos musculosos y una taxista más lista que el hambre. La conductora se llama Lydia y además de una lengua afiladísima, tanto como su cerebro, también tiene sus debilidades.

El primer piso lo habita Fionn, un jardinero que prefiere la compañía de las coliflores a la de las personas. Tiene el aspecto de un príncipe de cuento y cuando le ofrecen presentar su propio programa en la televisión, siente que lo arrojan de repente al punto de mira de millones de personas.

En la planta baja residen Matt y Maeve, unos tortolitos enamoradísimos que evitan la desesperanza regalando favores a diestro y siniestro.

Un misterioso visitante acaba de aterrizar en el número 66 de la calle Star y con él llegarán muchos cambios. Secretos antiguos están abriéndose paso hacia la superficie en un camino que pasará por el amor, la tragedia y un optimismo inesperado. La vida de los vecinos de este edificio cambiará para siempre...
Lo primero que tengo que decir, aún a riesgo de que hordas de fans se me tiren a la yugular, es que en los libros que he leído de esta autora no encuentro ni una pizca de humor. Quizá exagero: hay tanto humor como en cualquier otra novela, pero no calificaría de desternillantes (ni de lejos) los libros que me he leído de ella -en contra de lo que he leído por ahí-.

Este libro, efectivamente, cuenta dos meses aproximadamente de la vida de una comunidad de vecinos de Dublín. Confome pasas las páginas, te sumerges en las historias de todos los personajes (en unos más que en otros), conociendo sus vidas, sus relaciones, sus circunstancias. Poco a poco las relaciones entre los vecinos se van estrechando, aparecen más personas que son nexos de unión... y se van revelando secretos que explican muchas cosas.

No quiero dar más detalles por miedo a desbaratar algo de la trama, no es mi intención porque creo que merece la pena que se lea este libro e ir descubriendo lo que pasa poco a poco. Lo único que quiero es aclarar que no se sabe cuánta tarta de queso hace falta para suicidarse (tal y como dice la portada).

Lo cierto es que me ha gustado mucho la forma de ir desvelando cada uno de los detalles de la vida de los personajes. La narración es muy correcta, no se hace pesada (el anterior libro se me hizo eterrrrrrrrrrrno). De hecho, diría que es ligera para los temas que en el fondo se están tratando. En definitiva, puedo decir que me ha parecido un buen libro. Lo único que critico es la poca credibilidad de el epílogo: un cabo suelto que al final ha sido atado con poca maña.

Por último, me gustaría comentar que Marian Keyes me parece una autora cada vez más seria, sobre todo en sus dos últimos libros. Aborda temas actuales y muchas veces espinosos con bastante manejo, lo cual es de agradecer. Lo cierto es que no he seguido su bibliografía (¿se dice así?) de manera lineal, sino que empezé con el primer libro que agarré del estante, así que no he sido testigo del proceso de madurez. Pero sí que noto que estas dos últimas obras son más elaboradas y sospecho que en sus principios no era tan madura -por eso ahora mi intención es ir leyendo sus libros en orden mientras le doy tiempo a escribir otro-. Creo que la etiqueta de chick-lit puede desanimar a personas y que no lean este libro, pero en esta ocasión, hay que quitarle etiquetas y sólo disfrutar de la lectura.
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4 Responses
  1. Leyna Says:

    No conocía este libro, pero he leído muy buenas críticas sobre él,a sí que le compraré.

    Buena reseña^^

    ¡Saludos!


  2. Hola!!
    Vengo desde anobii xD

    Ayer mismo terminé esta novela, es la primera que leo de la autora, y me ha gustado mucho, pese que en algunos momentos me llegó a resultar pesado pero fue porque queria conocer más la historia de uno que de otros.

    Como digo es lo primero que leo de ella pero coincido contigo en que divertida no es xD eso o yo carezco de humor.

    Un saludo
    Dácil


  3. Sarita_lsky Says:

    Llevo días intentando leerme este libro y me está resultando aterrador! Creo que me esperaba bastante más de Marian despues de leer todas sus novelas... pero en fin habra que ir cogiendole el puntillo.
    PD: Me gusta mucho tu blog, mernuda colección Chick-lit que no llevas!

    Saludos! :)


  4. Jo, a mi me aburría y lo dejé. El principio me pareció demasiado lento.

    Saludos


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