En mi otro blog, ya conté que a través de una promoción de Bloguzz y de la mano de Random House Mondadori, recibí en casa un ejemplar en pruebas del libro MARCELO EN EL MUNDO REAL, una obra de Francisco X. Stork, un desconocido (para mí) escritor mexicano que actualmente trabaja como abogado en Boston.

La historia que encierran las páginas del libro es la siguiente:
Sí, es cierto, Marcelo Sandoval oye música dentro de su cabeza. También es verdad que Marcelo se pierde si se le deja solo en un lugar que no conoce y que se lo toma todo en un sentido literal.

Padece el Síndrome de Asperger, un leve autismo. Desde siempre ha asistido a una escuela especial donde se siente valorado y protegido. Pero un verano antes de acabar la secundaria, su padre le propone un reto: que trabaje en su bufete de abogados. Este desafío le hará enfrentarse al "mundo real", un lugar que siempre le ha aterrado. Este verano, Marcelo descubrirá sentimientos como la envidia y la competitividad, la ira y el deseo. Marcelo aprenderá también lo que significa sufrir ante la injusticia.

Un despertar que le hará entender mejor sus propias emociones y conectar con las personas de su alrededor. Descubrirá que, en realidad, no es tan diferente a los demás.
Me ha llegado al alma esta sinopsis. Últimamente he leído bastante sobre el Síndrome de Asperger, un trastorno de la personalidad que impide a la persona que lo sufre reconocer los estados emocionales ajenos. Es decir: no son empáticos. En el peor de los casos, una persona afectada podría no saber qué significa una sonrisa... Quienes sufren este trastorno son personas por lo general muy inteligentes, pero que encuentran dificultades (a veces serias) en su relación con los demás; por ejemplo se sienten incómodos al contacto visual, no captan la ironía, no distinguen una pregunta retórica...

En realidad, reflexionando un poco sobre este transtorno, parece que no nos damos cuenta de lo fácil que nos resulta relacionarnos con el entorno sabiendo interpretar los gestos de las personas. ¿Cómo sería un día de mi vida si yo fuera como Marcelo?

El libro me lo he leído en tres días, porque no es excesivamente extenso. ¿Qué me ha parecido? Pues me ha gustado MUCHO. La historia es muy tierna pero dura a la vez, la lees y eres testigo de cómo una inocencia inmaculada se rompe en mil pedazos. De cómo un corazón despierta al amor con latidos leves al principio y rabiosos al final. De cómo se aprende a elegir la opción menos mala. De cómo se empieza a ser consciente de que en el mundo hay demasiado sufrimiento...
3 Responses
  1. Min Says:

    Desde luego tiene bastantes papeletas para que acabe leyéndomelo también yo, qué buena pinta!!



  2. No suelo leer chick-lit pero me alegro mucho de haberme topado con tu blog porque este libro suena super interesante y tu reseña está muy trabajada. Gracias por recomendarlo. ¡Felices fiestas!


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